Posted by Kialaya | Posted in Uncategorized | Posted on 24-05-2007
Me resulta completamente incomprensible algunas de las cosas que pasan últimamente con los alumnos de colegios o institutos. Porque alumnos burros y hasta violentos los ha habido siempre pero creo que el nivel de violencia y sobre todo de permisividad que se está alcanzando en la sociedad es preocupante. El que un alumno tenga narices de pegarle una paliza a un profesor mientras que lo graban todo en movil o lo sucedido recientemente a una alumna de marbella creo que está llegando ya a unos límites insospechables. Va a quedar muy cliché, lo sé, pero no puedo evitar pensar que “en mi época de estudiante esto no era así”. Yo recuerdo perfectamente en mi primer colegio que al profesor se le llamaba “Don Victor”, se le trataba de usted, te castigaban sin recreo como dijeras insultos o palabrotas. Y no, no era un colegio de monjas ni mucho menos. Sencillamente se enseñaba respeto. Que creo que es algo que los jóvenes de hoy día no están siendo enseñados. Algo tan simple como el respeto al prójimo (a tus compañeros) y a tus superiores (porque eso es lo que son los profesores a ver si nos enteramos). Y están perdiendo el respeto porque han perdido el miedo. El miedo a la represalia y el miedo a las consecuencias de sus acciones.
Y no, no es que piense que haya que volver a pegar con la regla en la mano en plan época de Franco ni hay que amenazarles con encerralos en un cuarto oscuro. Pero la permisividad, la total pasividad con que se actúa es tremenda. Los niños siempre van a “empujar”, van a ver hasta dónde pueden salirse con la suya y si se les permite, cada vez irá a más. Y eso es algo que tienen que parar en seco los padres a edades tempranas. Luego cuando van al colegio ya llegan maleducados pero es que encima de que los padres no han cumplido con su deber, le quitan a los profesores el derecho a ejercer esta educación. Hoy día los profesores no te pueden castigar, no te pueden gritar y pobre de ellos como te toquen un pelo de la cabeza. Pero bueno, ¿pero es que acaso se creen que un niño se va a traumatizar por ello? Que no pasa nada, que lo necesitan, que no hablamos de pegarle una paliza al niño. Se trata de educarle, y un buen azote en el culo a tiempo (justificado plenamente) hará maravillas para evitar tener que meterlo en un correccional más adelante. Si no, para cuando llegan a los institutos, son ya monstruos que saben perfectamente que pueden hacer lo que quieran y sin ningún castigo.
Que los profesores sufran depresiones, malos tratos, amenazas constantes, que no puedan ejercer su profesión que es EDUCAR, es sencillamente incomprensible. Y más cuando hasta se ven obligados a exigirle al Ministerio de Educación que incluya en la LOE soluciones porque se encuentran totalmente desamparados. Algo está fallando, algo no funciona, y más vale que lo arreglemos a tiempo antes de que sean esos jóvenes los adultos de mañana.












