La Falsa Concepción del Amor

5

Posted by Kialaya | Posted in Uncategorized | Posted on 09-10-2007

He encontrado un post increíble acerca de cómo “La Falsa Concepción del Amor como Desinteresado e Incondicional destruye su Sublime Valor”. Me ha parecido muy profundo y tiene mucha razón en lo que plantea acerca del amor y me ha hecho pensar acerca de la concepción que tenemos del mismo las personas. Quería compartirlo con vosotros y escuchar lo que opináis acerca del tema pero es muy largo y me parece mal copiarlo entero del otro blog así que os pongo el principio y si os parece interesante podéis leerlo entero en el enlace que pongo al final.

La Falsa Concepción del Amor como Desinteresado e Incondicional destruye su Sublime Valor

Por: Gary Hull, Ph.D.

Cada año en el día de San Valentín, se comete un crimen filosófico. De hecho, se comete durante todo el año, pero su destructividad se ve aumentada en esta fecha. Este crimen es la propagación de una falsedad ampliamente aceptada: la idea de que el amor es desinteresado. El amor, se nos repite constantemente, consiste de auto-sacrificio. El amor basado en interés personal, se nos advierte, es barato y sórdido. El amor verdadero, nos dicen, es altruista. ¿Lo es?

Imagina una tarjeta de San Valentín que se tome esta idea en serio. Imagínate recibir una tarjeta con el siguiente mensaje: “No obtengo ninguna satisfacción de tu existencia. No recibo ningún disfrute personal de la forma en que te ves, te vistes, te mueves, actúas o piensas. Nuestra relación no me beneficia. No satisfaces ninguna necesidad sexual, emocional o intelectual mía. Eres sujeto de caridad para mí y estoy contigo sólo por lástima. Besos, XXX.”

No es necesario decirlo, pero tú estarías indignado de saber que estás siendo “amado”, no por algo positivo que ofreces a tu pareja, si no -como cualquier receptor de dádivas-, por lo que a ti te hace falta. Y sin embargo esa es la visión perversa del amor implicada en la creencia de que el amor es auto-sacrificio.

El amor auténtico es el exactamente lo opuesto. Es la experiencia más egoísta posible, en el verdadero sentido del término: beneficia tu vida de una forma que no implica sacrificio de otros hacia ti ni de ti hacia otros.

Gary Hull, Ph.D. en filosofía, es un escritor senior para el Ayn Rand Institute en Irvine, Calif. El Instituto promueve la filosofía de Ayn Rand, autora de La rebelión de Atlas y El Manantial. Traducido por Juan Fernando Carpio. Copyright © 2003 Ayn Rand® Institute (ARI). Todos los derechos reservados.

LEE EL ARTICULO ENTERO EN EL BLOG “Para mis Amigos” DE Aridrach

Y tú quién eres?

2

Posted by Kialaya | Posted in Uncategorized | Posted on 09-10-2007

Me revienta esa pregunta, me irrita sobremanera que me la suelten por teléfono, me parece grosera y mal educada a más no poder. Me explico, he aquí lo acontecido esta mañana:

Llaman al teléfono y yo contesto:

- Sí, dígame?
- (pausa de varias segundos) Tú quién eres?
(con tono de voz desagradable y dejando implícito que no tienes derecho alguno de estar ahí en tu propia casa tranquilamente)
- (pausa de varios segundos en los cuales las venas del cuello se te empiezan a hinchar) ¿Y quién eres tú que para eso eres la que llama?
- ah… estoooo.. es que llamaba a mi tía (ahí la voz pierde su aplomo y empieza a considerar la pequeña posibilidad de que se haya equivocado de teléfono y no que un desconocido ha invadido la casa familiar).
- pues va a ser que no, porque yo no soy tia de nadie.
- ah, esto.. lo siento… verás… espera… te digo el teléfono a ver si me he confundido?
- sí, dime.

A partir de ahí la cosa fue a mejor, yo pasé a llamarla de usted, le aclaré que ese no era mi número y ella se disculpó otro par de veces por haberse equivocado (que por cierto no tenía prácticamente nada que ver con el mío, no sé cómo se las había apañado para marcar tan mal o quizás Telefónica había hecho de las suyas).

A ver, para los que no hayan captado la moraleja del cuento: cuando llames a alguien por teléfono primero se saluda (Hola, buenos días o tarde o lo que prefieras) y luego se pregunta por la persona con la que quieres contactar (está menganita? puedo hablar con perenganito?). Siempre. Porque así evitas meter la pata de esta manera. O meterla de otra manera que me ha pasado varias veces también que es cuando te empiezan a contar dios sabe qué o saludarte de manera efusiva y tú no tienes ni idea de quién está al otro lado del teléfono pero tienes la certeza de que tú no eres quien deberías ser. Bajo ningún concepto se puede uno poner a la primera a exigir la identidad de la persona a la que se llama, y menos con el tono con el que me lo soltaron a mí, porque es increíblemente grosero.

Entre Hierbabuena y yo llevamos una racha de llamadas a casa que vaya, vaya.