Posted by Kialaya | Posted in Uncategorized | Posted on 06-06-2008
Ayer estaba leyendo un post de Marilink titulado “Lena Chen” que ha llegado a portada en Meneame y a pesar de estar acostumbrada a ver estas cosas por internet, me sigue completamente abrumando la cantidad de gente que permite que su vida privada y trapos sucios cuelguen cual sábanas en un tendedero a secar al viento.
Marilink dice en un momento dado en su post “No es fácil ser chica ni popular, no es fácil hablar de sexo abiertamente, no es fácil ser libre en esta sociedad que dice ser tan tolerante.” [...] “Yo quisiera saber si muchos de los que la criticaron escriben, no ya sobre sexo, sino sobre cualquier tema, con la misma libertad intelectual y con esa madurez emocional para cargar con las críticas.”
Aunque en principio estoy de acuerdo en que debe existir libertad de expresión y es verdad que debe uno quererse a si mismo y es importante tener la capacidad de vivir tu vida sin estar atado a lo que opinen los demás, creo que hay un límite para este tipo de actitudes. A mí la imagen de ella con semen (si es que es eso) en la boca me parece sencillamente de mal gusto y me parece una invasión de su privacidad. No veo qué necesidad tenía de poner esa foto en su blog para poder hablar libremente de sexualidad. Yo lo único que le veo es querer llamar la atención. Creo que a veces no hay mucho mas allá de eso.
Eché un vistazo y hay cosas que plantea que son realmente interesantes pero la mayor parte es una invasión de privacidad, de la suya y de la de sus parejas masculinas, que las tiene en abundancia, todo sea dicho de paso. Una cosa es libertad sexual y otra muy distinta liarse con cualquier hombre que se te cruce por el camino, que a veces es lo que parece propugnar ella. Me desagradan los extremos, creo haberlo dicho antes. Porque tras leer la página web de True Love Revolution, un grupo en Harvard que defiende la abstinencia hasta el matrimonio y al que llegué porque tuvieron un debate con Lena, una se pregunta si todo el mundo no ha perdido un tornillo. Una se queda pensando, ¿no existe otra opción que elegir entre ser un putón verbernero o una estrecha? ¿No es posible disfrutar de tu sexualidad sin necesidad de caer hacia un lado o hacia el otro? No lo veo tan difícil, es sólo cuestión de seleccionar un poco y no comerte todas las manzanas que haya en el cesto incluyendo las podridas o las rojas que no te gustan.













