Compartir demasiado en Internet

Estuve leyendo hace poco un post en el blog de Eduo sobre cómo estaba perdiendo la voluntad de escribir y me crucé con la historia de Emily Gould que me ha parecido sencillamente fascinante, fascinantemente terrible.

Emily es una ex-editora del malicioso y popular blog neoyorquino Gawker.com y en Mayo del 1007 escribió un artículo en el New York Magazine sobre su vida como blogger, su trabajo como editora y cómo el hecho de compartir demasiado sobre su privada en internet le había ocasionado numerosos problemas en la vida real. El artículo no tiene desperdicio ya que entra en mucho detalle y con aparentemente extrema sinceridad nos narra como según ella, se fue equivocando al orientar su vida en ese sentido. He encontrado también el artículo completo que escribió con anterioridad su ex-novio Josh Stein para la Page Six Magazine en el que explica como salir con Emily era exponer toda su vida privada a los ojos del mundo. La verdad es que tras escuchar ambas versiones, es difícil realmente saber quién está diciendo la completa verdad o si ambos están maquillándola para quedar mejor.

Aquí hay un video de ella cuando la entrevistaron para el programa de televisión de Jimmy Kimmel donde es cierto que la dejan como un trapo. No sé cómo será ella en realidad pero lamentablemente está claro que quedó la perdedora en esta batalla verbal y todos esos gestos y miradas hacia arriba con los ojos no ayudaron nada.

Lo único que a mi me queda claro tras esto es que el tema de compartir demasiado por internet es algo que todo blogger debe considerar muy detenidamente y plantearse antes de escribir cualquier blog. ¿Hasta qué punto estoy dispuesto a llegar? ¿Cuánto quiero que sepan de mi o de mi entorno, amigos o pareja? Hay gente que parece dispuesta a cruzar cualquier barrera y hay otras que procuran mantener sus universos diametralmente separados. ¿Qué actitud es más correcta?

Sobre nosotros Kialaya

Periodista, social media manager y blogger.

2 comentarios

  1. Tal vez es posible que el caso de Emily no sea típico, considerando que Gawker es un sitio que se dedica a ventilar trapos. Es normal que tarde o temprano empiece a no importarte qué trapos se ventilan o que te convenzas a ti mismo que lo de la privacidad sólo aplica si nadie sabe cómo te llamas.

    Algo opuesto a lo que está pasando con Banksy estos días, donde se intenta como sea exponerlo sin importarle a nadie que el no quiera.

    Esta división entre lo personal y lo público no es tan obvia. En mi caso puede pensarse que comparto demasiado por Internet, considerando el volumen que suelto en twitter y comentarios (mas no en el blog ya, hm).

    Sin embargo, aunque no tengo problemas en twitter a veces en soltar una brutería o comentar sobre un movimiento intestinal no se verá en Internet prácticamente nada de cuando murió mi padre ni casi sobre el embarazo de nuestra nena (lo cual está tal vez sobrecompensado por las fotos ahora que ya está aquí).

    Algo tiene internet, probablemente el anonimato que piensas tener (aún poniéndolo todo ahí, visible para todos, nunca sientes que lo hagas físicamente y eso, supongo, puede hacer que no sientas que lo haces de verdad), que hace que no sea fácil saber cuando estás cruzando una línea que no cruzarías en “la vida real”. Si es con conocimiento de causa pues adelante. Si no, tarde te darás cuenta.

  2. Gracias Eduo por tus reflexiones, llevas mucha razón. Creo que hay unas líneas básicas que no se deben de cruzar o al menos si se hacen ser plenamente consciente de los posibles efectos que esto puede tener en tu vida real. Lo importante es ser consciente de que lo que pones sí que lo está leyendo gente. Por eso hay que trazarse unos límites. No sé si sabrás que yo al principio y durante muchos años mantuve mi identidad totalmente en secreto. Mi nick era yo y punto.

    Cuando ya quise explícitamente vincular uno con otro entre otras cosas porque mi trabajo profesional estaba muy relacionado con internet, me tuve que plantear exactamente hasta qué punto estaba dispuesta a llegar y qué cosas no iba a contar aquí. Lo postée precisamente justo al principio de este blog y cuando tengo dudas vuelvo atrás y lo vuelvo a leer. Eso me ayuda a mantener las líneas editoriales claras 🙂

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