Llaman irresponsables a los padres del niño perdido en Can Serrallonga

A Walk in the Shire - Andy Wilkes

A Walk in the Shire – Andy Wilkes

Hoy leíamos como el pequeño Jordi, de sólo tres añitos y tras 19 horas perdido en el bosque, aparecía sano y salvo el día 1 de enero encontrado por los propietarios de una masía vecina a Can Serrallonga, en Camós (Pla de l’Estany). En la noticia de El País se puede leer acerca de toda la odisea que ha sufrido esta familia por Año Nuevo. Lo triste es que en los comentarios se podía ver cómo algunas personas hacían referencia a la”irresponsabilidad ” de los padres indicando que “con esa edad no hay que perderlos de vista” y añadiendo que “el coste del rescate deberían pagarlo los padres del niño”.

Este comentario me parece realmente mezquino, cruel y falto de una empatía abismal. Lo triste es que no fue el único, algún otro hace alusión a que a él no le pasaría esas cosas o que a sus hijos le han enseñado a no alejarse de ellos. Yo no sé si es que estas personas no tienen hijos y por tanto no saben de qué narices hablan o es que han parido robots porque por lo que yo sé, esto es de lo más normal y da igual lo buena madre o padre que seas, un momento de descuido lo puede tener cualquiera y además hay niños que más bien parecen hijos del superhéroe Flash.

Los niños son niños, y a esa edad todavía no son conscientes de todos los posibles peligros, tienen curiosidad y pueden ir a investigar algo y alejarse sin darse cuenta. A pesar de que los padres les hayan dicho veinte veces que no se alejen, es sólo un minuto lo que puede tardar en desorientarse y perderse en un entorno no conocido. No estamos hablando de un desalmado que deja al bebé en el coche en pleno agosto mientras se va al bar un rato o de una madre que deja solos a sus hijos encerrados en casa mientras se va de juerga por la noche con una amiga (ambos ejemplos recuerdo haber leído muy parecido en periódicos en el pasado). Estamos hablando de unos padres que acababan de llegar con la compra a la casa y el niño estaba jugando con otros niños justo en la puerta. Unos minutos más tarde cuando los padres salen a buscarlo, no está.  Enseguida organizan una búsqueda. No me puedo ni imaginar el miedo que debían tener en el cuerpo de que le hubiera pasado algo a Jordi. Durante 19 horas pensar que tu hijo de 3 años está solo, llorando en mitad del bosque o peor todavía, muerto ya de frío en cualquier agujero. Y por si no tuvieran bastante, ¿encima van a tener que aguantar a que personas que no les conocen de nada les juzguen y tachen de malos padres?

A mi madre le pasó que me perdió en unos grandes almacenes. Yo era más mayor, unos 6 años quizás? Y siempre iba muy pegada a mi madre, sabía perfectamente que no debía alejarme, que no debía hablar a extraños. Mi madre siempre estaba muy pendiente de mi. Fueron dos segundos, me llamó algo la atención supongo y me moví un metro escaso pero detrás de unos colgadores y al ser pequeña mi madre que estaba hablando con la dependienta, cuando se giró no me vió. Asustada empezó a buscarme. Yo que tampoco la veía la busqué hacia el lado contrario de la tienda. Así de fácil es perder a un niño. No permanecí perdida ni 5 minutos, vaya que enseguida me encontró con la ayuda de las dependientas. Pero esos minutos siempre dice mi madre que no se le olvidan jamás. De hecho durante muchos años a partir de eso no fui nunca más de compras con ella, mi madre iba, compraba las cosas, las traía a casa para que me las probase y luego descambiaba lo que no me estaba bien. Decía que no estaba dispuesta a pasar por otro mal trago.

Insisto, este tipo de cosas nos puede pasar a cualquiera, por muy padrazos que seamos, por muy vigilantes que seamos, por mucho que hayamos educado al niño, por mucho cuidado que se ponga. Lo que hay que leer en la noticia es que se perdió un niño, los padres lo buscaron de inmediato y quinientas personas acudieron a la ayuda de los padres, no sólo los profesionales bomberos y policías, si no también voluntarios de la zona. Y gracias a esa labor el niño se ha encontrado sano y salvo. Eso es lo importante y lo que hay que hacer es alegrarnos por esa familia que no ha comenzado el año llorando al lado de una cajita rectangular de madera. Sugerir siquiera que sean malos padres o que deberían pagar por las labores de rescate me parece de un mal gusto enorme. ¿Acaso no pagan sus impuestos como todos y no tienen derecho a servicios así? O sea, ¿que si tienes un incendio en tu casa por un mal enchufe la culpa es tuya por no revisar las instalaciones y deberías pagar a los bomberos además de haber perdido todo lo que tenías?  Ole la empatía de la gente. Venga hombre, no seamos así.

Sobre nosotros Kialaya

Periodista, social media manager y blogger.

2 comentarios

  1. Si es que no hay que leer los comentarios de la gente en las noticias que dejan mal cuerpo. Es como oir conversaciones ajenas en un bar, puedes oir cualquier burrada de algún imbécil. Lo malo es que tipo de respuestas poco empáticas que también se dan cuando a alguien le estafan se están haciendo fuertes. Vivimos en un mundo encaminado al individualismo más feroz.

    • Sí, desde luego, pero la gente debería ser consciente de que lo que hablan en una noticia online NO es una conversación privada en un bar con amigo. Si en el bar dices una burrada no hace daño, las palabras se las lleva el viento y lo normal es que nadie involucrado te oiga, si lo haces en un medio público en mitad de internet sí que puede hacer. Imagínate si los padres del niño llegan a leer esa noticia. O cualquier familiar. Horrible vamos. La gente debería tratar de empatizar un poco más con los que nos rodean.

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