Posted by Kialaya | Posted in Sociedad | Posted on 16-12-2009
Quienes me conozcan saben que no fumo y en las kedadas siempre pido sentarme en la otra punta contraria a los fumadores. No es que me caigan mal, no, es que sencillamente no soporto el humo. Por su olor desagradable y cómo se queda perenne en la ropa y en el pelo, sí, pero principalmente por que sé perfectamente que es muy dañino para la salud y porque me afecta mucho a la alergia constante que padezco (me irrita los ojos, me hace toser, me termino encontrando fatal). Así que, me vais a permitir que suelte…. OLE, OLE y OLE que por fin vamos a poder respirar tranquilos !!!!!
Sí, señores, parece que por fin el gobierno se ha envalentonado tras la última intentona que tuvieron de hacer que se dejara de fumar y que quedó en papel mojado. Ahora dicen que gracias a la reforma de la ley contra el tabaco “los fumadores sólo podrán disfrutar de su vicio en su casa o en sitios al aire libre”. Desde Sanidad insisten en que el endurecimiento es «una medida de salud pública para proteger a los no fumadores» y tiene como objetivo «simplificar una norma que tenía sus flecos». Lo malo es que dicen que todavía tiene que consensuarse con los partidos políticos y luego pasar por el Parlamento. Y yo me temo que en ese trámite se nos vuelvan a cagar y empiecen a añadir “peros” a la ley como pasó con la última, de manera que vuelva a no servir DE NADA (al menos en locales). A ver, que NO, que NADA de excepciones, que fumar daña seriamente la salud, que los no-fumadores tenemos derecho a que se PROTEJA nuestra salud y punto. No hay más planteamiento que ese y llevamos muchos años aguantando ya.
















