Posteado por Kialaya | Categoria: Uncategorized | Fechado en 13-01-2009
Más o menos eso dio a entender la política Montserrat Nebrera al atacar verbalmente a la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez.
Y es que pocas veces he visto a un político meter la pata de manera tan monumental contra toda una Comunidad Autónoma y no una vez, sino dos, porque no sólo dice que la ministra “tiene un acento que parece un chiste” y la llama “cosa”, luego encima tiene que arreglarlo explicando que cuando ella llama a Córdoba no entiende ni papa porque no está acostumbrada al acento andaluz. Como luego ella misma dice en su blog es absurdo ver esta “tontería” convertida en noticia cuando hay otras cosas que son muchísimo más importantes. Vale, hasta ahí estoy de acuerdo con ella.
Pero señora, ha metido usted la pata hasta el fondo, lo que dijo se le escapó y estaba claro que lo pensaba. No se dice que un “acento es un chiste” si no se piensa de verdad. Y el problema es que al criticar el acento de la ministra ha claramente hecho burla del acento andaluz en general. Cero patatero en “ser políticamente correcta” y un 10 en quedar a la altura del betún. Incluso aunque de verdad se hubiese equivocado, aunque haya tratado de pedir perdón en su blog aludiendo a que ella se refería a “su tono”, está claro que ha ofendido a mucha gente, gente que no se lo van a perdonar fácilmente y ya está notandoalgunas de las consecuencias.
Me resulta curioso que ella afirme que “yo no me burlo de las personas nunca”. Si lo que he escuchado por la radio y he leído en su blog no es burlarse, que alguien venga y por favor me explique en condiciones la definición de dicha palabra. Y me da igual que pueda o tener razón al decir que la ministra no sabe hablar o que se aturrulla. Independientemente de las cualidades dialécticas de la ministra, esta señora se tenía que haber mordido la lengua. Habría que escucharla a ella si hubiese sido otro político el que se metiera con el acento catalán.
El día 15 de enero, este jueves, estará en el programa “Los Desayunos de TVE” que conduce Pepa Bueno y donde dicen que contestará a las preguntas que le envíen los usuarios. Si los comentarios que he estado leyendo por la web se parecen a las preguntas que le enviarán, no me gustaría tener que moderar el correo.
No hay que exagerar hacia un lado ni hacia el otro. Yo siempre me he sentido muy “andaluza”. Me gusta nuestro acento, no lo oculto cuando voy fuera (que no es lo mismo que ser capaz de cambiar de registro cuando he tenido que dar noticias en la radio y suavizarlo) y me siento orgullosa de mi gente y de mi tierra. Y no entiendo por qué eso tiene que estar reñido con sentirse española y sentirse europea y ya puestos, sentirse humana. Estar orgulloso de tus raíces no es nada malo, siempre y cuando no por ello menosprecies las de los demás y les des el mismo valor, algo que es fundamental para una convivencia con otras culturas y nacionalidades.
He leído por ahí un texto que quisiera compartir: “El habla andaluza nos identifica como pueblo, nos empapa el corazón de Olivos, de Jara, y de colores verdes intensos. Nuestro acento nos proporciona retales de vivencias comunes y una cultura y sentimiento colectivo, que esta confundida “señora”, no puede ni podrá nunca arrebatarnos.” Aunque falta aquí el olor a sal, el ruido de las olas, el azul intenso del mar. Quien lo escribió sería del interior y no tuvo en cuenta los colores y sentimientos de los que vivimos por la costa.
Vía: Pateando el Mundo














