Vamos a inventar palabras tralará

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Posted by Kialaya | Posted in Uncategorized | Posted on 01-06-2007

Hoy estaba leyendo el blog de Enrique Dans y me ha llamado la atención su post sobre la compra de Photobucket pero el caso es que en uno de los párrafos he leído “Photobucket, el sitio de compartición de fotos”. Y me he quedado un poco a cuadros. “Compartición”… estoooo… pero eso existe??? Yo sé acerca del verbo “compartir” pero lo de “compartición” la verdad es que me sonaba como cuando alguien araña una pizarra con las uñas. Me fui al Diccionario de la Real Academia Española y efectivamente la palabraje en cuestión no existe.

Pero entonces he tenido un.. digamos… presentimiento. Arggg, cómo no! Para cientos y miles de personas la palabra es de lo más común. Y ahora ya me quedo con esta terrible duda existencial: aceptamos una palabra cuando la acepta el diccionario o cuando tropecientas mil personas la están empleando aún a pesar de que se la hayan inventado? Porque a mí me da que tiene toda la pinta de ser el típico calco del inglés que viene de “to share” por tanto “sharing”. En español yo creo que habría que emplear “el intercambio de fotos”. La palabra la tenemos, porqué no la usamos?

Esto no es por criticar a Enrique Dans ni mucho menos, soy la primera en liar del inglés al español y viceversa, pero quería utilizar este ejemplo para reflexionar acerca de cómo a veces los comunicadores (sean periodistas profesionales o aficionados) podemos calar tanto que “inventemos” palabras que luego resulta que se convierten en estándar. Y hasta los famosos pueden por error “crear” nuevas frases. Y si no que se lo pregunten a Sofía Mazagatos. Me parece a mí que más iniciativas tendría que haber como las de estos dos chicos que escribieron un libro por el 2003 que era un manual para aprender a hablar nuestra lengua. Me pregunto si lo habrán actualizado?? Tiene muy buena pinta.

Alumnos violentos y sociedad permisiva

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Posted by Kialaya | Posted in Uncategorized | Posted on 24-05-2007

Me resulta completamente incomprensible algunas de las cosas que pasan últimamente con los alumnos de colegios o institutos. Porque alumnos burros y hasta violentos los ha habido siempre pero creo que el nivel de violencia y sobre todo de permisividad que se está alcanzando en la sociedad es preocupante. El que un alumno tenga narices de pegarle una paliza a un profesor mientras que lo graban todo en movil o lo sucedido recientemente a una alumna de marbella creo que está llegando ya a unos límites insospechables. Va a quedar muy cliché, lo sé, pero no puedo evitar pensar que “en mi época de estudiante esto no era así”. Yo recuerdo perfectamente en mi primer colegio que al profesor se le llamaba “Don Victor”, se le trataba de usted, te castigaban sin recreo como dijeras insultos o palabrotas. Y no, no era un colegio de monjas ni mucho menos. Sencillamente se enseñaba respeto. Que creo que es algo que los jóvenes de hoy día no están siendo enseñados. Algo tan simple como el respeto al prójimo (a tus compañeros) y a tus superiores (porque eso es lo que son los profesores a ver si nos enteramos). Y están perdiendo el respeto porque han perdido el miedo. El miedo a la represalia y el miedo a las consecuencias de sus acciones.

Y no, no es que piense que haya que volver a pegar con la regla en la mano en plan época de Franco ni hay que amenazarles con encerralos en un cuarto oscuro. Pero la permisividad, la total pasividad con que se actúa es tremenda. Los niños siempre van a “empujar”, van a ver hasta dónde pueden salirse con la suya y si se les permite, cada vez irá a más. Y eso es algo que tienen que parar en seco los padres a edades tempranas. Luego cuando van al colegio ya llegan maleducados pero es que encima de que los padres no han cumplido con su deber, le quitan a los profesores el derecho a ejercer esta educación. Hoy día los profesores no te pueden castigar, no te pueden gritar y pobre de ellos como te toquen un pelo de la cabeza. Pero bueno, ¿pero es que acaso se creen que un niño se va a traumatizar por ello? Que no pasa nada, que lo necesitan, que no hablamos de pegarle una paliza al niño. Se trata de educarle, y un buen azote en el culo a tiempo (justificado plenamente) hará maravillas para evitar tener que meterlo en un correccional más adelante. Si no, para cuando llegan a los institutos, son ya monstruos que saben perfectamente que pueden hacer lo que quieran y sin ningún castigo.

Que los profesores sufran depresiones, malos tratos, amenazas constantes, que no puedan ejercer su profesión que es EDUCAR, es sencillamente incomprensible. Y más cuando hasta se ven obligados a exigirle al Ministerio de Educación que incluya en la LOE soluciones porque se encuentran totalmente desamparados. Algo está fallando, algo no funciona, y más vale que lo arreglemos a tiempo antes de que sean esos jóvenes los adultos de mañana.